Qué ver

100_2666.JPGTarragona es uno de los lugares de España más ricos en lo referente a restos arqueológicos de época romana. No hay que olvidar que fue capital de la provincia de la Hispania Tarraconensis, el territorio del imperio romano más importante al sur de Europa. Alcanzaba en extensión desde Cádiz hasta Oporto y era el límite fronterizo con los pueblos cartagineses.

Las posteriores ocupaciones, visigodas, árabes y cristianas tras la reconquista han mantenido, a pesar de las batallas, gran cantidad de elementos arquitectónicos al ir aprovechando las estructuras anteriores como cimientos. Así, el posible contemplar parte de las Murallas de la antigua ciudad de Tarraco bajo la propia muralla medieval; o recorrer los pasillos que circulaban bajo las gradas del Circo romano y que se han conservado bajo la ciudad moderna.

La parte más alta de la ciudad está coronada por la Catedral de Santa María, edificio que se empezó a construir en el siglo XII y que se encuentra sobre el antiguo templo romano dedicado a Augusto. El Anfiteatro romano se construyó en la parte más baja de la ciudad, cerca del mar. El Circo es la base del eje del centro de la ciudad moderna que permite apreciar el trazado de la antigua pista de carreras de carros.

100_2619.JPGLa etapa medieval de la ciudad también se mantiene presente como, por ejemplo, en los soportales se encuentran al pie de la gran escalinata que baja desde la Catedral, y que hoy acogen restaurantes o tiendas en espacios que, en muchos casos, pertenecen a los bajos del Circo.

El Pretorio es uno de los restos más emblemáticos de Tarragona pues forma parte de las Murallas de la ciudad, ocupada por Robert Bordet tras la reconquista de la ciudad y en época medieval, por los señores de la villa.

Pero no todo en historia antigua en Tarragona, como lo demuestra el famoso mural de la Plaza de Sedassos o el Museo de Arte Moderno.

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